Una vez mas, las llagas en tu memoria me llaman y yo viajo lento, poco a poco, mientras tu pensamiento me va formando a través de la neblina que se desplaza suave, al paso de velos luminosos, deslizándose sobre viento violeta; y entre el viento, el resplandor de miles de siluetas amorfas ascienden ondulantes para precipitarse a un océano dorado, transparente, de superficie serena. Estoy en el umbral de tus sueños
Tu débil voz me guía por senderos alfombrados de diminutas flores regadas por la luz de las estrellas y ya camino por tus sueños, donde el tiempo, se burla cruel cuando soy uno con la nada, donde los recuerdos y los anhelos se han entrelazado como hojas secas bailando entre el viento, al ritmo del caos de tu tempestad.
Esta noche me has cobijado en tu ultimo pensamiento. Me levantas otra vez y acudo, aun perdido en la espesa bruma de tu ensueño, me empujas, me deslizo despacio por el orden de tus laberintos, en los que tantas veces extraviado tus ojos fueron mi faro y tu piel mi limite.
En la madriguera que forman los pliegues de tus fantasías, me atrapas y con el soplo de tu agonía me haces navegar en una espiral de sueños dentro de sueños, como el licor por la sangre, y en este instante sabes que soy el que mas te amo, es el momento que buscas para olvidar que soy el que mas te lastimo, el que en su elevación se robo tus ilusiones.
Tu ascenso esta comenzando y trato de escaparme del universo de tus delirios, buscando la frágil realidad, la que inventas, la que deseas. Allí, por un momento, siendo uno con el aroma de tus palabras, tu oración me arrastra al calabozo de tu mente y entonces, de una bocanada toda mi existencia comprimida en algún rincón de tu olvido, se expande y estalla un caudal de imágenes que viajan conmigo, por el túnel de tu soledad, me resbalo hasta tu corazón. Hasta el nido de tu tristeza.
Brotan de la obscuridad nuestras canciones, nuestros olores y el éxtasis nacidos en un pasado siempre en evolución, constantemente reinventado por ti. Me atraviesan el alma y se derraman por tu ser, como la sangre efímera de nuestros ancestros. Y ahora vuelvo a existir, y te vuelvo a amar, soy otra vez tu ángel, y estoy otra vez dentro de ti, en historias de colores increíbles, que se dispersan como mariposas extraviadas en su vuelo, ajenas de su tiempo y su lugar, buscando siempre la luz creadora, el perfume de la esencia divina, buscando su final descanso.
Luego tu recuerdo se me escurre entre visiones diáfanas, fugitivas de fantasmal belleza, que se van flotando etéreas, con la tranquilidad del ojo del huracán, de matices infinitos que se confunden, que se disparan buscando la orilla de la existencia y desaparecen dejando la estela de tus besos atados, marcando el rastro de un desencuentro sin despedida que se repite cada vez que me exilias de tu recuerdo. Mientras voy siendo una vez mas, a través de esta densa neblina que oculta las ruinas de tus deseos muertos en la espera, inmaculados, sumergidos en palabras mudas, ahogados en nuestro miedo a la eternidad. Tu pensamiento me trae hasta aquí, a este lugar fantástico donde se construyen los milagros del mundo; es un valle abandonado en tu imaginación donde pintas el lienzo que guarda nuestra historia, donde me sumerjo en el silencio poderoso que guarda tus secretos.
El aire ya no quiere pasear por tu interior y tu respiración se va apagando. Las estrellas se van opacando y mientras me piensas, existo, y mientras te pienso te vas yendo.
Es el momento de encontrarte aquí, como la ultima ves, recostada, vestida solo con la luz de la luna, tus ojos imposibles perdidos en el infinito, buscando su lugar en el universo, entre el mosaico de millones de diamantes incrustados en la obscuridad, tantos como las caricias ausentes, como los te amo reprimidos. Y así te vas entregando poco a poco. Te sumerges en la luz de miles de intermitentes cometas que guían tu ascenso. Y veo tus fatigados párpados caer al fin, acunando la ansiada paz en la opera de tu vida, siento tus manos extraviadas buscando el camino de mi piel etérea, mientras el ultimo hálito de tu existencia se va escapando y un suspiro se va llevando mi historia, que se pierde contigo, un ultimo beso y tus labios se van bebiendo nuestro paso por la vida.
Te me desvaneces, te me vuelves impalpable y me voy llenando de vacío. Como decirte cuanto te he amado? si mis palabras ya se evaporan cuando apenas y las pienso, y se vuelven tan solo una helada caricia de rocío sobre tu frágil rostro, que ya no resiste el paso de una lágrima, si mi voz ya se vuelve lejano murmullo en tus oídos derrotados de esperar, y tu risa mi amor, escondida en la profundidad de tu alma desgarrada de abandono.
Vas por fin liberando tus sentimientos, derrumbando murallas alrededor de tus recuerdos, aceptando el dolor contenido dentro del caos de tu propia elevación e inhalas tus ultimas ilusiones, el silencio entre cada latido de tu corazón se expande y te vas perdiendo para mi. Lamento que no puedas escucharme ahora, que no sepas que no volveremos a sentirnos, que el fuego de nuestra existencia no volverá a sentir su propio calor y se pierde en la nada, se extingue en la soledad de esta paz absoluta de amor brillante.
Y es así como entre el híbrido de vapores de un milagro y una explosión de nostalgia, esta noche me acorde de ti, amor, te acordaste de mi, recordamos el camino que no duele. Soy yo, tu ultimo pensamiento.
Autor: Rogelio Arellano