El caliz de mi tiempo esta casi vacío
y pronto,
mis lágrimas serán la lluvia que calme tu sed,
que ahogue mi recuerdo en tu memoria
mi aliento, sera el incienso que inpregnara tu piel,
la fragancia de tus alegrías sin lutos
mi voz. Una oración en tus sueños,
la presencia mágica en tu camino
me bebí la vida, y pronto,
mis huesos serán la tierra,
que nutre nuevos universos,
mi calor, sera tu cobijo en la soledad
cada vez que decidas separarte del pensamiento
Devuelvo agradecido los elementos que me forman,
por el amor que conocí contigo.
Incorrupto, eterno me acompañará en el camino
dejo en tus manos el poderoso silencio
hacedor de tus milagros
Conocerte fue un sueno efímero
y soñarlo fue mi sueno
Me llevo en el corazón el poder de tus palabras,
el perdón de tu mirada,
la caricia de tu luz,
y un momento en tu eternidad
pronto, mas allá de las estrellas
volveré a escuchar tu risa
y entonces, todo habrá valido la pena
Hasta siempre..hijitas
Autor: Rogelio Arellano
viernes, 28 de marzo de 2008
El cielo abajo
El cielo abajo
Hay algo, bajo mi sabana
que al agonizar la luna
succiona mis sueños
y se enreda en mis sentidos.
Se desliza tibio por mis pies
y empieza a arder en mis tobillos,
su presencia separa mis rodillas,
que derrotadas, escapan del húmedo aliento
Hay algo bajo mi sabana
que muerde suavemente mis muslos
y busca hambriento, implacable,
con sus labios entre mis labios,
a una estrella palpitante
que se inunda con un beso
y acaricia el paraíso
Y sube entre incendios por mi vientre
para lamer el camino hacia mis senos,
flagela sutil la cima y avanza por mi cuello
buscando en mi boca con sus dientes a su presa
Entre gemidos penetra mis fantasías,
como el acero al corazón,
Una y otra vez, electriza mis entrañas,
una y otra vez, se expande en mis visiones
flotando en los vapores de su piel
me asfixia la ansiedad entre sus manos
Rasga mi espalda y explotan mil estrellas,
que se precipitan por el arco de mi espina
y se derraman por los acantilados de mi cama.
Se fuga un quejido.
se desliza un suspiro
se comprime el corazón.
se libera el silencio
Hay algo bajo mi sabana
que se desvanece con el sol
y yo también desaparezco
Hay algo, bajo mi sabana
que al agonizar la luna
succiona mis sueños
y se enreda en mis sentidos.
Se desliza tibio por mis pies
y empieza a arder en mis tobillos,
su presencia separa mis rodillas,
que derrotadas, escapan del húmedo aliento
Hay algo bajo mi sabana
que muerde suavemente mis muslos
y busca hambriento, implacable,
con sus labios entre mis labios,
a una estrella palpitante
que se inunda con un beso
y acaricia el paraíso
Y sube entre incendios por mi vientre
para lamer el camino hacia mis senos,
flagela sutil la cima y avanza por mi cuello
buscando en mi boca con sus dientes a su presa
Entre gemidos penetra mis fantasías,
como el acero al corazón,
Una y otra vez, electriza mis entrañas,
una y otra vez, se expande en mis visiones
flotando en los vapores de su piel
me asfixia la ansiedad entre sus manos
Rasga mi espalda y explotan mil estrellas,
que se precipitan por el arco de mi espina
y se derraman por los acantilados de mi cama.
Se fuga un quejido.
se desliza un suspiro
se comprime el corazón.
se libera el silencio
Hay algo bajo mi sabana
que se desvanece con el sol
y yo también desaparezco
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