Hace apenas dos semanas el presidente de Mexico, Felipe Calderón se dijo sorprendido al darse cuenta, por información de la Secretaria de Salud, que el 20% de la población en Mexico sufre de depresión. -enfermedad del alma-, según el.

"Es una cifra enorme para un país como México, estamos hablando de millones de personas" Dijo, -haciendo alarde de su habilidad para las matemáticas.-
Reconoció que en ese padecimiento influyen los problemas socioeconómicos, familiares, la migración, la deportación misma, la división de la familia, los problemas que tienen que ver con la economía y en general con una sociedad que tiene un ritmo y una intensidad muy diferente a lo que era antes. - entonces es casi por nada -
A mi me sorprende, que el este sorprendido por estas nimiedades, ya que son detalles que forman parte de nuestro folklor desde hace varias decadas. Pero mas me sorprende, - o quizas ya no deberia sorprenderme- que no haya mencionado como afecta en la poblacion la psicosis ocasionada por el miedo permanente de tener que salir a la calle, a tener que vivir en ciudades donde la violencia ha rebasado por mucho la capacidad del gobierno.
La depresion genera violencia o la violencia genera depresion?
Es dificil saberlo en un pais donde casi todos los dias se acribillan a autoridades policiacas y a ciudadanos en plena calle, bajo la luz del sol y frente a la poblacion. Lo que si se puede saber es que dos de cada cien personas padecen trastorno bipolar, y en México esta enfermedad mental crónica afecta a casi dos millones.Esta enfermedad, también conocida como trastorno "maníaco-depresivo", y de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud es de muy difícil detección, ya que se puede confundir con rasgos del carácter como impulsividad, irritabilidad e hiperactividad, el paciente bipolar manifiesta intensa alegría, disminuye la necesidad de descanso, baja
autoestima, falta de sueño, pensamiento acelerado y desordenado, además presenta comportamiento impulsivo, agitación, agresión, alucinaciones y delirios, muestra sentimientos de tristeza y desesperación, falta de energía, poco apetito, dificultad para concentrarse, apatía y pensamientos suicidas. A los que vemos a nuestro país desde afuera también nos deprime ver como el crimen organizado se burla incluso de la presencia del ejercito en las ciudades. No estamos allí, pero también nos vuelve locos pensar que nuestras familias y nuestros amigos caminan por esas calles que hace ya bastante tiempo fueron secuestradas por delincuentes de todo tipo. - espero que estas "revelaciones" no sorprendan al señor Presidente de Mexico -

