Cuando no existen más albricias
Cuando solo hay
Un desgastado gesto en la sonrisa, una promesa que no se cumple
Cuando en la suma solo resta, cuando la multiplicación divide
Me reservo el derecho de decir adiós
A la foto deslavada, a los vestigios de tu paso
Me reservo el privilegio de sentir y de olvidar
Me reservo la contienda
Porque:
Suelo tenderme junto a tu cama
Verter el vino y esperar,
Contemplarte impávido y silente
Sin pretender
Sin huir, sin querer…

Y...
Se despiertan hambrientos mis sentidos
Se vuelven cal y arena
La música del mar vuelve insomnio el duermevela
Se fuga el alma entre las sábanas
Se vuelve aliento tu marisma
Me eternizo cancerbero
Miro tu rostro
Y el mundo se revela
Y se me vuelve credo
Descifro la magia de tus pies, de tus manos
Me aferro a la comprensión sin entender
Pacto una tregua, alzo un escudo contra miedos
Una cortina, una muralla…
Autor: Saul Davila


