martes, 3 de junio de 2008

Bienvenidos a la jungla






Hay una noticia que me hizo recordar el cuento del gran Jorge Luis Borges, titulado "El informe de Brodie" y me hace pensar también, si el mundo real no es tan solo un reflejo de nuestras fantasías.
Hace apenas unos días, ha sido localizada y fotografiada una de las ultimas tribus aisladas del mundo.
En las inmediaciones amazónicas de Brasil y Perú se encontró a un grupo de aproximadamente cien personas de las que no se tenia noticia, y que jamas han tenido contacto con el mundo "civilizado".

Ni siquiera se les ha atribuido un nombre para identificarlos, se ignora todo acerca de ellos, salvo que usan la piel teñida de color anaranjado, que están aparentemente sanos y que no quieren tener contacto con el exterior. -Esto ultimo podría indicarnos que no son tan primitivos-.
Mientras en Marte una sonda a control remoto mueve su brazo robótico en busca de hielo y posible vida, una tribu primitiva es retratada por primera vez. La oposición de estas dos noticias es suficiente para poner a pensar al más civilizado.
Esta tribu todavía no hace su presentación en sociedad y ya se encuentra amenazada por un lado, por la destrucción de la selva a manos de las industrias madereras, y por otro, por convertirse en un atractivo turístico con todos los peligros que esto implica.
Aún entre los mismos antropólogos existen visiones distintas sobre cómo tratar tribus como éstas, si dejarlas vírgenes en sus locaciones o si prepararlas para lo que será un inevitable relación con el mundo moderno.

La experiencia nos dice que el contacto siempre termina en desastre, basta recordar el encuentro entre indígenas americanos y los civilizados europeos.
Para algunos activistas, el contacto con el mundo exterior no sólo violaría los derechos de los indígenas, sino que además podría resultar fatal.
Sera conveniente darles la bienvenida a nuestra "maravillosa jungla"? O respetar su voluntad de continuar su evolución como ellos lo decidan?

Autor: Rogelio Arellano

Cortometraje, Budismo urbano