Estamos presenciando en la historia de Colombia, lo que posiblemente sean los últimos días de este grupo rebelde, al que hace ya mucho tiempo se le olvido el motivo de su lucha, que extravió su causa, y que además, se ha desconectado de la simpatía popular - si es que alguna vez la tuvo-
Es la agonía de una historia de secuestros, asesinatos, engaños y del mas grande botín político tanto para el gobierno de Colombia, que ha encontrado en las fARC a los delincuentes que opacan su imagen paramilitar, como para otros tantos "serviciales" mediadores como Ortega y Chávez ansiosos de protagonismo para distraer a sus propios pueblos de los problemas que no han resuelto.

Un movimiento social que se fue degenerando y corrompiendose hasta convertirse en caldo de cultivo para personajes como Ingrid Betancourt, que como candidata a la presidencia no figuraba en las encuestas, ahora, y gracias a la imprudencia que provoco su propio secuestro, se ha convertido en heroína, ha recibido honores y hasta ha sido propuesta para un premio Nobel. Con los reflectores sobre ella seguramente tendrá un futuro político prometedor y veremos que pueden aportar sus seis años de experiencia en cautiverio para lograr la liberación de los que faltan.
Se va acabando la cronica de un ejercito con una causa que se volvio obsoleta dentro de una dinamica globalizada.
Se empieza a terminar un capitulo de la historia latinoamericana, que ojala sirva para sentar las bases de leyes y gobiernos con espíritu de justicia social, de grupos de oposición honestos y leales a sus principios, que sean el contrapeso para no perder de vista las actividades de nuestros gobiernos y corregirlas oportunamente sin tener que llegar a la violencia.
Las recientes mega marchas simultaneas en distintas ciudades de Colombia y del mundo pusieron de manifiesto que el pueblo colombiano esta harto de la violencia y el terrorismo, que exige que los mas de 2800 rehenes sean liberados. Solo con esto podrán iniciar la reconstrucción moral de su país.

