sábado, 30 de junio de 2012


Frente a una hoja en blanco
que le observa como abismo,
el poeta esperaba
de su pluma las palabras

No se daba cuenta
... que la nieve cubrió sus hombros
que las imagenes en su mente
se volvieron lirios en el estanque
y esperaba que las letras llegaran
como mariposas al santuario

No se daba cuenta
que los amantes de sus versos
ya eran vapor de nubes,
que sus coplas se fueron con la moda
y envejecieron su elocuencia

Recostado en el olvido
esperaba su figura en el espejo,
su poesia se volvió canto de pajaros
y él, recuerdo en la memoria de los árboles.

-Rogelio Arellano-